viernes, 25 de diciembre de 2009

III


Siento como la esperanza se entrecorta
Se parte estrepitosamente ante el peso de la nada
como se me cuela la nostalgia entre la ropa...
¿Acaso nací para ser humo, destiempo y reminiscencia
tan sólo?
tan solo…

Cronos engaña y burla los sentidos
que se piensan siempre a futuro;
Desgastado el hoy,
sábenos el mañana tan desabrido,
tan fútil ya.

Los bríos de hoy, envasados en la experiencia…
nada son.
Para nada sirven,
Nada pueden remediar.

Nos faltó valor para defender el secreto ideal,
izar la más personal bandera
amar con la entrega de los locos,
luchar por conservar el amor más puro,
la entrega más honesta
el deseo más cierto

De sobra iracundos, pendencieros
con la mano que nos da alimento
nos sublevamos contra nuestra propia quimera
gigantes inexistentes, y bondades ultrajadas
quisimos bajar así a Dios de las estrellas
las estrellas del cielo
abaratamiento de lo celeste
misticismo de consumo
orientalización de occidente
para vernos refinados, importantes
sofisticados y profundos

Pensando engañar a Dios,
nos ufanamos de su desconocimiento de efecto
total que él es la primera causa –aducimos…
¡Entonces nos jactamos de la tardanza del juicio
bañados en nuestro propio vómito!
Sin darnos cuenta que el olvido y la orfandad
Es en sí el peor de los suplicios
lamimos nuestras heridas, y le rendimos culto
a la muerte, al dolor y a la no-vida
cultura necrófila a marro y cincel concebimos

Orfandad buscada obstinadamente

Nos percatamos de ella
Hasta que llorando en la noche
Llena de estrellas
Nos sentimos lejos de lo otro y nosotros mismos
solos,
solos
Con nuestra soledad desolada.

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